6.30.2011

RITA MARTIN: EN MEMORIA DE JOSÉ LEZAMA LIMA


Del poemario engavetado, inédito y escrito en 1991, De memoria y olvido

¿Dónde habrá llegado aquel poema,
el escrito por mí para ese hombre
que todo luz, esencias descubría
al descender tan solo a los infiernos?
Él, que se iba a vivir y se moría
del puro esplendor de su mirada
hallaba recién, la amiga mano,
atando al sueño su sustancia.
Él, el inocente,
el ángel de la muerte,
el diablo de la vida,
ausente no parece,
la vigilia le ata por un siempre
conocimiento de sucesivas formas
que desandan las imágenes creadas.
Así, Lezama, ya nos mira,
sonríe lento, calla, riega la noche con memoria
sincopada penetrando en el espacio de La Habana.
Nacido de la imagen
precipita la senda del regreso,
viaje feliz, circular reclamo del alma,
esfuerzo de ser el verbo
de un porvenir ya destinado.
Suerte del ser, descendimiento.
Descubrimiento niño:
respiración tenaz de la garganta
que sueña en vilo su disolución primera.
Aún despedazado, vedle,
rompiendo el mar, con fieros pasos
de amor, de sed, de ansia.

1 comment:

Anonymous said...

Cuando una sensibilidad tiene el don de asediar intuiciones, y a ese güije se le añade un penetrante conocimiento del leiv-motiv, pues el resultado es tu poema en memoria de mi compadre José Lezama Lima. Gracias por el placer de leerlo, logras expresar alusivamente que su sentido esencial es la vista, aquellos ojos pequeños y miopes que transparentaban los acuosos del mulo en el abismo, sin dejar los desafíos, como insinúas en los versos finales, que vuelven a los endecasilabos del inicio, con sus dactílicos y rimas de homenaje a Góngora, tan querido por Lezama y sus sierpes...
Gratitudes, formidable lectura,
Pepe Prats Sariol